LOS GRANDES HOMBRES SON COMO ESTRELLAS QUE APARECEN EN EL OSCURO CIELO DEL MUNDO PARA LLENAR DE LUZ A LA HUMANIDAD…
¿Qué esperanza tendrá el cielo en los seres de nuestro planeta? Ya que cada vez que se encuentran perdidos se envía a un “Avatara”, un instructor, para ayudarlos a salir de las tinieblas de su ignorancia; del sufrimiento que ellos mismos se han causado.
Hace 101 años nació su humana persona, Víctor Manuel Gómez Rodriguez, en Bogotá Colombia, ciudad que se convirtió en cuna del Gran Fundador de las Instituciones Gnósticas de todo el mundo en nuestra época. Un ser que compartió por voluntad propia nuestra condición humana y que con infinita humildad dedicó su vida entera a entregar el Conocimiento Gnóstico, movido por desideratos superiores.
El Venerable Maestro Samael Aun Weor, es el sol que por estos tiempos penetra y llena de vida las profundidades de nuestra civilización. Sus enseñanzas, las que ha dejado en más
de 80 libros, son manantial de inagotable sabiduría trascendental.
En estas fechas, estamos próximos a conmemorar un año más del nacimiento espiritual del Venerable Maestro Samael que se produjo el 27 de Octubre de 1954. El nacimiento espiritual de un Hombre verdadero y auto-realizado, que con su misma vida nos mostró el camino para llegar cada quien a la integración con su propio Ser. Un hombre que entregó su vida al Sacrificio por la Humanidad, a la que amó y sigue amando profundamente. Porque luego de su retiro físico, como él mismo lo afirmó, sigue habitando en el corazón de aquel que practica sus enseñanzas.

Conferencia Pública en Todo Uruguay

EL ENIGMA FEMENINO

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La mujer es el ETERNO AMOR que fluye y palpita en todo lo que es, en todo lo que ha sido y en todo lo que será. Jamás faltó la mujer en las pirámides de Egipto; ella fue la Vestal que inicio a los grandes Maestros. Nunca faltó una mujer en el Templo de Delfos; aún nos parece verla sentada en la forma de la PITONISA, allá en el país de Grecia. Entonces pronosticaba grandes acontecimientos que se sucedían inevitablemente.

Vean ustedes cómo la mujer, a través del tiempo, ha guiado el curso de los siglos. En el viejo Egipto de los Faraones, la mujer, convertida en Cleopatra, enseñaba a las multitudes. Las CLEOPATRAS de la Isla Elefantina, en el Nilo, hacían resonar su verbo ante el fuego para enseñar a las gentes. Recordemos a la mujer convertida en una Sacerdotisa de Tebas: Las antorchas ardían mientras ella platicaba a las multitudes.