El 4 de febrero de 1962, daba comienzo la Era de Acuario. Ese día se produjo un evento sideral, en el cual los planetas del Sistema Solar se alinearon, describiendo una especie de “danza cósmica” y anunciando así el inicio de la Nueva Era.

Así como existe al año terrestre, así también existe el Año Sideral. El año terrestre está representado por el movimiento de la Tierra alrededor del Sol en 365 días y algunas fracciones de minutos y segundos. Obviamente este año tiene cuatro estaciones, a saber: Primavera, Verano, Otoño e Invierno.

El Año Sideral se realiza en 25.968 años con fracciones de minutos, segundos, etc. Dicho desplazamiento se efectúa alrededor del Zodíaco partiendo de determinada constelación o Signo Zodiacal. Así como al año terrestre tiene doce meses, el Año Sideral tiene doce Eras, durando cada una de ellas aproximadamente 2160 años con fracciones de tiempo. Cuando el Sistema Solar retorna a dicho punto después de haber viajado a través de todo el Cinturón Zodiacal, el Año Sideral concluye. Obviamente tal Año Sideral también tiene cuatro estaciones: Primavera, Verano, Otoño e Invierno; conocidos también como la Edad de Oro, Edad de Plata, Edad de Cobre y Edad de Hierro, Edades por las que pasa toda Humanidad.

El actual viaje de nuestro Sistema Solar comenzó en Acuarius y terminará en Acuarius. En esa fecha antes descrita todos los astrónomos pudieron ver con sus telescopios el embotellamiento del tránsito celeste bajo la Constelación del Aguador.

Si observamos los acontecimientos sociales en la década del 60 del siglo XX, nos daremos cuenta de terribles cambios mundiales que ocurrieron. La influencia de Acuario es tremendamente revolucionaria. Por ejemplo Francia vivió grandes movimientos estudiantiles revolucionarios; surge también el movimiento hippie mundial con una liberalidad sexual antes no conocida. Aparecen los Movimientos Cooperativistas quienes esgrimen como escudo a dos pinos, árbol de Acuario; doble porque representa a los Misterios Sexuales que se viven en pareja. Como bandera tienen los Movimientos Cooperativistas a los 7 colores del Arco Iris. Este símbolo para la Biblia es un pacto entre Dios y el hombre. Analizado esto se entiende que los 7 colores significan la armonía y el equilibrio de los 7 chacras, lo que permite el religare (volver a unir) entre el hombre y su Dios Interior Profundo.

La nueva Era de Acuario está gobernada por el signo zodiacal de Acuarius, el Aguador. El símbolo de Acuarius es una mujer con dos cántaros llenos de agua; trata de mezclar inteligentemente las aguas de los dos cántaros. Este símbolo nos recuerda a la Alquimia Sexual. Si en Piscis el hombre sólo fue esclavo del instinto sexual simbolizado por los dos peces entre las aguas de la vida, en Acuarius el hombre debe aprender a combinar inteligentemente las aguas de la existencia, debe aprender a transmutar fuerzas sexuales.

En la Era de Acuario que está gobernado por Urano, que es el planeta regente de las Glándulas Sexuales, tenemos que aprender a usar el Sexo; debe combinarse inteligentemente el “Ansia Sexual” con el “Entusiasmo Místico” y de esa sabia mezcla resulta la Erótica Inteligencia Revolucionaria de la Edad de Acuario.

La Era de Acuario también está influenciada por Saturno, quien marca la caída de los sistemas que hoy conocemos.

La Era de la Razón se inició con Aristóteles, llegó a su punto máximo con Emmanuel Kant y termina ahora con el nacimiento de la Nueva Era de Acuario. Por ello la Nueva Era de Acuario será la Era de la
Humanidad “Intuitiva”.

Tal como nos muestra el símbolo de Acuario, las Aguas de la Vida bañan y alimentan las flores de loto, abiertas, despiertas, que simbolizan a los chacras. La Intuición es una de las características de la Humanidad en Acuario, facultad que emana del chacra Anahata.

La Era de Acuario está regido por el aire, por el movimiento y eso provoca la velocidad en que vive la Humanidad en estos tiempos, la velocidad del avance tecnológico, los grandes cambios sociales y culturales y también el estrés que nos afecta. Debemos aprovechar las fuerzas maravillosas de esta nueva era. Debemo canalizar positivamente dicha influencia. Debemos integrarnos con la Luz de Acuario,  con la emoción superior, la intuición, la sexualidad trascendente, revolucionar la conciencia, la transformación radical, la experiencia científica y mística.